
Annie Collinge es una fotógrafa británica de 34 años, se educó en la Central Saint Martins y actualmente reside en Brooklyn, Nueva York. Comenzó a fotografiar a sus 17 años. Busca objetos, espacios y personas que parecen moverse en un universo paralelo, un mundo que roza lo surrealista, lo impredecible, pero desde luego despiertan la atención.
Annie Collinge se dedica por entero a fotografiar en sus diferentes proyectos a todo tipo de objetos, lugares y a modelos muy peculiares. A veces domina la explosión de color, otras veces sus capturas rozan lo macabro. Sus fotos tienen ese punto surrealista y poco convencional que no dejan muy indiferente. Actualmente sus fotografías se pueden ver en múltiples publicaciones (sus principales clientes son editoriales) y ha expuesto en varias ciudades como Los Ángeles, Roma, Sidney o Barcelona.
En su libro Five Inches of Limbo recoge su último proyecto: retratar a desconocidos de la ciudad vestidos igual que las muñecas que previamente había rescatado, olvidadas en mercadillos de Chelsea u otras zonas de la ciudad. A Collinge nunca le habían gustado las muñecas ni las había coleccionado hasta que se encontró con una muy peculiar que le recordaba a una superheroína en un rastrillo.
‘Yolanda’: la muñeca favorita de Collinge, la compró sin los esquís que un día la caracterizaron.
‘Mari’: La modelo es una peluquera de Japón que solo llevaba dos días en Nueva York y que la fotógrafa conoció en el metro. Se comunicaron por signos.

‘Charline’: Collinge aprovechó la visita de una amiga de su compañero de piso para emular a una muñeca andrógina.
Opinión:
Me gustaron mucho sus fotografías, ya que desde mi punto de vista Annie Collinge busca la esencia de las cosas y eso es lo que realmente plasma y nos muestra en sus fotografías. Ella aporta algo muy distinto, surrealista y poco convencional, mostrando que en las fotografías no es necesario mostrar solo la realidad, sino que crea otro mundo paralelo e impredecible con el que atrae a quienes observamos sus obras. En sus obras te deja ver que no se centra en un tratamiento muy procesado de las imágenes, sino en el motivo que retrata, y como mencione antes en la esencia de esto que retrata. Un ejemplo de esto es en su último proyecto, en donde se inspira en muñecas que ve o se encuentra en mercadillos para después buscar a una persona totalmente desconocida en las calles y vestirles igual que las muñecas para retratarlos. Logra que algo tan sencillo y olvidado como una muñeca vieja de un mercadillo se convierta en una verdadera obra de arte fotográfica llenas de color y de vida.



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